Era un viaje imprevisto hacia una
ciudad que no hubiera escogido si me hubieran dado a elegir. Llegué un domingo
en la noche y desde el avión se percibía una ciudad sin fin cuyas luces eran
blancas y no amarillas. Salí del aeropuerto y sentí por primera vez lo que es
la polución, un extraño aire que hace que la nariz te pique y los ojos también.
Nos montamos en un taxi y empezamos a recorrer la ciudad al son de la música
clásica. Era una ciudad inmensa con un pie en América Latina y otro en Estados
Unidos, lo digo por esa manera de ver todo en
grande tan particular de los gringos y esa alegría que caracteriza a
Latinoamérica.
Nos alojamos en una familia mexicana muy
amable y acogedora… El primer día visitamos el Zócalo, donde ves una bandera
mexicano de 25 metros de largo por 50 ancho izada a 100 metros de altura. Pero
para llegar allí tienes que pasar entre los comercios, la venta ambulante, la
gente con prisa: el corre-corre de cualquier ciudad. Justo al lado está la
plaza de las tres culturas ya que se puede la cultura de Tenochtitlan, la
española de la época de la colonia y la del México moderno.
Uno de los barrios más branché de México es Polanco, donde se
pueden encontrar artesanías y restaurantes. Así como tiendas que parecen la
casa de Hansel y Gretel por todos los dulces que hay: Glorias (dulce de leche
quemada con nuez), palanquetas, tamarindo con chili, gomas con chili,
chocolates con chili… Y también se puede probar el delicioso helado de cajeta.
¡Y no se puede ir al DF sin
visitar la pirámide del sol en Teotihuacán! La verdad mi misión no es darles
una clase de historia… pero simplemente contarles que cuando uno se encuentra
al pie de esa pirámide se da cuenta de lo pequeño e insignificante que es.
Y otra de mis misiones es
aclararles que la comida mexicana no se resume a simples tacos, pero que también
hay nopal (un cactus), jugo de horchata o ¡hasta chicharrón de queso!
Pero la imagen de México que yo diría
que resume mi viaje es la ciudad invadida por jacarandas florecidas bajo el cálido
sol de la mañana. Si bien faltan muchas que decir… Mejor van a México y me
cuentan a mí.
Angel de la independencia.
México en primavera.
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